Kind | Stereophonics


crítica-kind-stereophonics-25-10-2019
Portada de Kind, de Stereophonics

“Kind” es el undécimo disco de estudio de la banda galesa Stereophonics. 10 nuevas canciones que siguen la línea que marcaron en 2017 con “Scream above the sounds”.

Seguro que, como yo, muchos os preguntáis cómo es posible que una banda tan prolífica, con, ni más ni menos, 6 de sus álbumes habiendo alcanzado la cima de las listas británicas y con una de las voces más características y genuinas del panorama musical de las últimas décadas, no haya tenido todo el éxito que se merece en España. Es harto curioso. ¿Mala gestión de la compañía?, ¿publicidad? ¿malas relaciones con prensa, medios, público? Todavía no logro encontrarle el sentido.

Algunos dirán que sus canciones nunca han llegado a tener ese estatus de “hit” o que sus últimos discos, desde aquél maravilloso “Lenguage. Sex. Violence. Other?” (2005) no han estado a la altura. Lo cierto es que hasta “Kind”, los galeses han llevado una trayectoria bastante irregular, con algún que otro altibajo más que notable.

Muchos solo los conocerán por “Dakota”, su mayor éxito hasta la fecha y único single en ser número 1º en las listas inglesas, o por poner música a la serie de Superman con “Maybe Tomorrow”. Sin embargo Stereophonics tiene temazos mayúsculos repartidos entre su amplia y heterogénea discografía en la que Kelly Jones ha demostrado que podía coquetear con diversos estilos y salir airoso.

Su primer disco, “World gets around”, es de esos que se pueden escuchar de arriba abajo sin necesidad de saltar un solo corte. Destacando los sobresalientes “local boy in a photograph”, “Thousand trees” o “Traffic”.

Hasta “Pull the pin”, todos sus álbumes escondían alguna joya que lograba encumbrarlos casi siempre a lo más alto de las listas. Por nombrar alguna de ellas, que no siempre eran singles, y que aún a día de hoy podemos encontrarlas en sus set lists, cabe destacar “The bartender and the thief”, “Just looking”, T-shirt sun tan”, “She Takes her clothes off”, “Have a nice day”, “Mr. Writter”, “Since a told you It´s over”, “Rainbows and pots of gold”, “Dakota”, “Devil”, “Superman”, “It means nothing”, por citar unas cuantas.

Su anterior disco “Scream above the sounds”, aunque correcto, no  lograba mejorar “Keep the village alive”. “Caught by the wind” o “All in one night”, los singles del álbum, no convencían. El primero, con una bonita melodía pop, sonaba bien, pero sin destacar. Y el segundo, cuando se le daban varias escuchas, se hacía bastante repetitivo, rozando lo soporífero.

Ahora nos llega “Kind”. Y de primeras diremos que es bastante mejor que su predecesor. Sí, el disco no es innovador, pero mantiene la esencia de los galeses intacta. Pop, rock y, en ocasiones, algo de folk, empastan a la perfección aquí.

Critica-kind-stereophonics
stereophonics (Fuente: redes sociales artista)

El amor es el tema fundamental al que canta este “Kind”. Está presente en la mayoría de los cortes. Amor del bueno y del malo, pero amor, a fin de cuentas.

En “Kind”, como decíamos, vemos una vertiente rock muy marcada. Los solos de guitarra y el wah-wah de Kelly son de lo mejor del disco.

Así lo atestiguan temas como el que abre el disco, “I just wanted the goods”. Cuatro minutos y medio de rock and roll que reflejan a la perfección la nueva fase compositiva de Jones, con un final de esos de quitarse el sombrero. O “Bust this town”, con un riff de guitarra que se repite una y otra vez, sobre el que se sostiene toda la canción, con otro solo de guitarra al final marca del estilo Jones.

Y es que la manera de componer del galés siempre ha seguido unos patrones. Uno de ellos es la de añadir, o dejar, para el final de las canciones, una parte que haga brillar el tema.

Otro ejemplo es “Fly like an Eagle”. Primer single de “Kind”. Una balada casi perfecta cuyo vídeo nos habla sobre el acoso entre adolescentes y el calvario por el que pasan muchos por sentir o pensar de distinta manera. El final es de lo mejor que encontramos en al álbum.

Hey-hey, my, my

Everything’s gonna be just fine

“Stitches”y “hungover for you” repiten la jugada. La primera es una balada que empieza únicamente con voz y guitarra acústica e introduce una nueva parte casi al final. No es de lo mejor del disco, pero logra edulcorar el resultado final.

Every piece of me

And all the stitches in my skin keep falling out

La segunda es sustancialmente mejor. Otro tema tranquilo, más sólido en cuanto a composición se refiere y con una parte final magistral, dónde Kelly va repitiendo la triste frase: “You don´t love me no more”, primero únicamente con su voz y guitarra acústica y luego con toda la banda, a los que se suman unos coros que ensalzan el tema hasta el sobresaliente.

“Makes Friends in the morning” es una canción himno. De esas que repiten varias frases durante todo el tiempo, mientras se van añadiendo nuevos elementos (coros,percusiones…). Con una nueva parte en el minuto 3, Jones evita que la canción caiga en el tedio. Eso sumado al falsete final ya es suficiente para salvar el corte.

Oh everything I know and all I see is in my mind

Yeah, yeah

De la parte final de “Kind” hay que hablar aparte. Los 3 últimos temas encajan sin problemas con los demás, pero aportan nuevas pinceladas al retrato final, como el pausado banjo de la folk “Street of orange light”, la armónica de la introspectiva  “Restless mind” o la fantástica “Don´t let the devil take another day”. Este último corte es de lo mejor que vamos a encontrar en el disco. Cumple a la perfección con los estándares del pop rock. Solo el principio, la primera frase, ya destaca. Tiene una estrofa-puente-estribillo perfectos.

Conclusiones

“Kind” es un buen disco casi en su totalidad, con momentos sobresalientes. Un disco tranquilo y calmado, que aún sin arriesgar, hará las delicias de los que llevan siguiendo a la banda desde los 90, a lo largo de su carrera. Porque es innegable el placer de escuchar la voz de Kelly Jones una vez más.

Por Finch. 28/10/2019


Puntuación:

7,5

COMPARTE:
  • 1
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Deja un comentario