Charité en guerra

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Charité at war (imagen Imdb)

Charité en guerra es la segunda temporada de la serie cuya acción transcurre en un emblemático hospital berlinés, Charité.

Sobre esta serie hay que decir que existe una primera temporada con la que no guarda ninguna relación, excepto la de compartir el Hospital donde se desarrollan los hechos. Los argumentos, los personajes e incluso la época en que se sitúa son diferentes. Esa temporada 1 podemos verla en FilMiN, pero en versión original. Las referencias que tengo de ella, son excelentes y trataré de traer aquí la reseña próximamente.

Vamos ahora con esta Charité 2 o Charité en guerra.

Se trata de una serie especial, con una puesta en escena y una ambientación de época admirables. Solamente por ello ya podría recomendarse. Las producciones alemanas ya han demostrado que en lo que se refiere a la ambientación lo hacen muy bien. Pudimos apreciarlo en la T1 de Babylon Berlín que fue espectacular.

En Charité en guerra, como digo, se ha puesto una atención exquisita en la ambientación, pero lo importante no está en esos detalles sino en que el resultado total es superior a la suma de sus partes, eso que los ingleses llaman holístico, porque con la suma de todo se produce el milagro que no siempre ocurre y es que el paisaje se transforma en ¡ATMÓSFERA!, la atmósfera de un tiempo que fue real y que ya se fue.

La acción de Charité en guerra nos transporta a la segunda guerra mundial, exactamente al año 1943, cuando el frente ruso ha bloqueado los avances alemanes. El final de la guerra ya no presenta buenas perspectivas para los nazis.

ARGUMENTO

En Charité en guerra trabaja un afamado cirujano de nombren Ferdinand Sauerbruch, personaje que existió en la realidad y a quien se deben importantes avances en técnicas quirúrgicas y prótesis para extremidades, entre otros.

Charité es además hospital universitario donde se enseña a nuevas generaciones y se investiga en el campo de la salud. En el momento en que transcurre la acción su actividad está muy relacionada con la guerra, concretamente con la formación de médicos de campaña. Y dado que estamos en la Alemania nacionalsocialista, las actividades están influidas por las ideas del régimen. Una de estas actividades es una investigación que utiliza “voluntarios” a quienes no se les pide consentimiento para las pruebas médicas; concretamente, niños con deficiencias mentales. Atención, no hay escenas con morbo innecesario, más allá de lo monstruoso que resultan semejantes métodos.

Otra historia que cuenta Charité en guerra es el enfrentamiento dentro del mismo hospital entre el personal pro-nazi y el que pone los principios éticos por encima de la ideología.

Las líneas argumentales paralelas están perfectamente integradas en esta confrontación. Por ejemplo, el tema de la homosexualidad, tan perseguida por los nazis. Hay una relación íntima entre dos varones que la Gestapo persigue de manera implacable.

Otra línea es la investigación de los traidores a la patria, es decir, los soldados que se autolesionaban para esquivar un destino en el frente. Era una conducta que se consideraba alta traición y que se castigaba con pena de muerte, por lo que los médicos que debían dar opinión sobre el posible origen de las heridas tenían una gran responsabilidad. Así que estamos ante argumentos que comparten un mismo nervio central: el nazismo, eje en el que se enlazan los temas de manera natural: muchas ruedas pero un solo engranaje.

LOS PERSONAJES REALES Y FICTICIOS

Ferdinand Sauerbruch, el protagonista ya mencionado, es un cirujano que en su vida real mantuvo una clara oposición respecto a las iniciativas nazis de mejorar la raza aria mediante la eliminación física de los “infrahumanos”. Esta calificación incluía inicialmente a enfermos mentales y homosexuales, y luego, por extensión, a cualquiera que pasara por ahí: judíos, gitanos, comunistas y eslavos.

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Imagen Imdb

Sin embargo, Sauerbruch era nacionalista a ultranza y apoyaba la denuncia del Tratado de Versalles. Además, oponerse frontalmente al régimen era llevar todas las papeletas para ir de cabeza a un campo de concentración, así que Sauerbruch tuvo que bailar en la cuerda floja midiendo sus pulsos con precaución y tratando de balancear sus ideales nacionalistas sin caer en el radicalismo nazi.

En cuanto a los personajes ficticios, un comentario: algunos parecen estereotipos, pero hay que ser sutil en esto, porque precisamente aquellos personajes reales fueron origen de los estereotipos, por lo que, en general, nada se puede reprochar a las caracterizaciones, aunque algunas sean muy extremadas.

ACTORES

En general, el trabajo de los actores es muy competente pero me llamó la atención la protagonista femenina, encarnada por la actriz Mala Emde, porque inicialmente tiene unos rasgos de dureza en su rostro que están en línea con su investigación sobre un presunto autolesionado al que somete a una fuerte tensión. Pero claro, luego resulta que surge un tema que no voy a desvelar que le toca muy de cerca, y se desnazifica como por ensalmo. ¡Qué real y que humano es esto!, ¿verdad? Entonces, la actriz deja de traslucir esa severidad que nos había asustado un poco.

El otro personaje reseñable es el doctor Ferdinand Sauerbruch (el actor Ulrich Noethen), porque compone un tipo difícil: autoritario, un tanto maleducado y bastante creído pero incorpora detalles humanos y éticos a contracorriente de las circunstancias sin desdecirse de su autoritarismo. Logra una actuación muy convincente.

Los aspectos técnicos rayan a gran altura: banda sonora, fotografía, realización, guión y dirección.

A QUIEN RECOMENDAR CHARITÉ 2

Me he preguntado por qué esta serie sin reclamos internos espectaculares ha tenido una gran acogida. En mi caso, creo que es porque se añade a todo lo mencionado antes, el que vaya de menos a más, con muy buen ritmo, y no se obceque en buscar los “me gusta” al precio que sea. Ofrece un producto serio y parece decirnos: “Este es un buen trabajo, espero que lo aprecien”. Hombre, alguna pequeña concesión a la galería ya hace, pero eso es humano.

Yo la recomendaría a todo el mundo.

CHARITÉ 3

La tercera temporada todavía no se ha rodado ni tengo noticias de que se haya comprometido la producción, pero el éxito de las dos anteriores nos hace pensar que nos llegará más pronto que tarde. Además, todo cuadra: una primera temporada a finales del XIX, una segunda a mitad del XX y otra que podría ser a principios de XXI.

Por cierto, las investigaciones de Charité sobre el Covid 19 comenzaron en Enero de este año, anticipándose a otras instituciones, y se le ha reconocido su aportación a la hora de controlar la pandemia en Alemania. No en vano ha sido un hospital pionero en el campo de la epidemiología desde su fundación, a mitad del siglo dieciocho.


Ficha técnica

Charité en guerra es una miniserie que consta de 6 episodios de 50 minutos cada uno.

Dirección:

Dorothee Schön

Personajes principales:

Mala Emde y Artjom Gilz: el matrimonio Waldhousen.
Ulrich Noethen: El doctor Ferdinand Sauerbruch
Luise -Lovisa Hamann: enfermera con papel relevante (Christel)
Katharina Heyer: La extravagante esposa de Goebels el ministro de propaganda alemán.
Luise Wolfram: esposa del doctor Sauerbruch


Charité en guerra
PUNTUACIÓN:
8.2
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