Dealer

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Miniserie Dealer

Dealer (Netflix, 2021) es una miniserie francesa de 10 capítulos muy cortos que se encadenan inmediatamente si no se está con el dedo en el botón de stop.

En esta crítica la valoramos muy bien: 8 sobre 10; ¡pero ojo!: esta valoración es para aquellos que tienen una preferencia marcada hacia el vértigo, hacia argumentos de mucha acción y que les gusta el torbellino y el arrebato. Para aquellos que busquen algo más sosegado, con un argumento y trama más coherente, es posible que esa puntuación pierda unos cuantos enteros.

¿De qué trata Dealer?

Dealer es una serie inusual. Inusual en primer lugar por la duración de cada capítulo, que ronda los 10 minutos. En segundo lugar, como he dicho, porque juega en una banda muy estrecha, sin explorar contornos. Eso hace que rompa con los formatos tradicionales de tiempos y de presentaciones. No hay ninguna secuencia que nos presente los perfiles de los protagonistas o el preámbulo de lo que va a venir. El espectador se topa de manos a boca con el nudo. Los protagonistas entran en acción y ya no se separarán de ella hasta el final.

Argumento

Dealer arranca con lo que en otras se reserva para el episodio final: la entrada de dos periodistas en territorio comanche, territorio de alto riesgo donde quien entra por equivocación seguro que encuentra problemas. El objetivo de estos free lance es conseguir un reportaje sobre un traficante que quiere ser cantante y que ha enviado una prueba a unos estudios despertando su interés comercial. Pero el interés no es solo artístico, sino que también está unido a la personalidad del autor, por lo que quieren un producto publicitario que cubra no solo el aspecto de compositor y cantante, sino también el del entorno de una vida cotidiana que se desarrolla en el lumpen más miserable y en la delincuencia.

El espacio que se abre a los dos free lance nada más acceder al barrio parece inspirado en el ambiente que diseñaron los creadores de The wire. ¿Recordáis aquella explanada entre las torres con un sofá rojo en medio donde las bandas hacían sus chanchullos o su “business” como ellos lo llamaban?

Pues aquí hablamos de una zona parecida, con espías y avisadores, con entrada y salida vigilada para suministradores y consumidores. Zona peligrosa donde se hacen los repartos, se dirimen disputas, se gestan traiciones y se imparte justicia según los códigos del hampa. Y hay que decir que no solo lo retrata con acierto, sino que incluso aumenta su aspecto amenazador, porque lo que en The Wire era un sitio peligroso, aquí casi parece el recinto de los davidianos de Waco.

Los dos periodistas, un cámara y un escritor, se dan cuenta inmediatamente de que se han metido en la boca del lobo, y lucharán por cumplir con el propósito que los llevó allí mientras que las bandas entran en un conflicto que irá creciendo de modo inesperado.

La situación no tiene respiro y no va de menos a más sino de más a mucho más, acabando en una debacle total de la que es mejor no contar nada más.

Protagonistas

Los dos periodistas tienen un papel deslucido porque son los buenos de la película. Y eso da poco de sí. Quieren hacer su trabajo en lo que a la música se refiere y ser notarios del ambiente que rodea al artista. Destacan más los dos jefes-delincuentes.

El primero, Tony, el rapero que hemos mencionado. Está en una encrucijada personal porque le gustaría cambiar de vida y dar un mejor futuro a su mujer y a su hijo, por eso ve en la música la oportunidad de su redención. El actor Abdraman Diakité hace un buen papel, dando a su personaje los matices que le exige el guión, resultando convincente y haciéndose querer por el espectador.

El segundo no tiene desperdicio. Se llama Moussa y lo interpreta el actor de origen árabe Mohamed Boudough. Verlo de lejos ya da miedo y si le das los buenos días puede que te metas en problemas. Cetrino, gesto mal encarado, imprevisible, sin sonrisas, de mirada torva. Clava el estereotipo que se le pedía.

La dirección de Ange Basterga y Nicolás López a un nivel muy alto.

¿A quién recomendar Dealer?

Creo que es difícil hacer un producto que sea superior a esta serie francesa si perseguimos un objetivo tan determinado y tan dirigido a adictos de la acción pura. Pero también cabe recomendarlo a quienes, como nos ocurre a veces a todo el mundo, van acelerados por la vida y necesitan enchufarse un ratito desde el sofá al mundo de la desconexión de lo cotidiano. A los que quieren ver algo sin el preceptivo preámbulo de presentación de los personajes, sin dilaciones ni esperas. Pues aquí tienen esta solución: DEALER.

Kassandra


Dealer
8
Valoración Final
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