Las mejores novelas negras de 2022

reseña-el-libro-del-sepulturero-2022-las-mejores-novelas-negras-de-2022

Las mejores novelas negras de 2022 – Opinión personal de Críticas polares.

Un año más, en Críticas Polares os traemos las mejores novelas negras del año. Como decimos, no deja de ser una opinión personal. Si conoces alguna novela negra que crees que debería estar entre las que citamos, no dudes en dejar su nombre en los comentarios. Comenzamos.

1.- Un trabajo limpio (Xus González)

2.- Galerna (Perú Cámara)

3.- Entre los muertos (Mikel Santiago)

4.- Maldad (Leticia Sierra)

5.- La conjura de la niebla (Ángela Bazas)

6.- Jaque a la calaquita (Sandra Márquez)

7.- La culpa no es del gato (M.J. Fernández)

8.- El paso de las sombras (Alessandro Anselmi)

9.- El libro del sepulturero (Olvier Pötzsch)

10.- Planeta (Susana Martín Gijón)

11.- El tiempo de las cerezas (Nicolas Barreau)

12.- Nada importante (Mónica Rouanet)

13.- Las madres (Carmen Mola)

¿Cuáles han sido las mejores novelas negras de 2022?

En “Un trabajo limpio” Xus González nos deja una novela de ritmo trepidante. La lucha de las fuerzas del orden contra la delincuencia. Excelente desde el magnífico inicio hasta la última línea.

“Galerna” es un relato que se sigue con interés. Una trama muy compleja y que Peru Cámara maneja con firmeza y enorme soltura. La acción, vertiginosa, transcurre en pocas horas, donde suceden muchas cosas y con situaciones fuertemente tensionadas. A pesar de ello, el autor en ningún momento pierde su control y finaliza con autoridad.

“Entre los muertos” afianza a M. Santiago en lo alto del panorama nacional del género negro. Trama ingeniosa y muy cuidada, donde volvemos a encontrarnos con la simpática y visceral ertzaina Nerea Arruti, en una situación comprometida y peligrosa que pone su mundo patas arriba.

“Maldad” segunda novela con la periodista y un poco alocada Olivia Marassa como protagonista. Olivia nos ganó ya en su primera aparición en “Animal”. En “Maldad”, Leticia Sierra pone sobre el tapete la lacra del acoso escolar mediante el bullying y el ciberbullying, que en muchas ocasiones llevan al acosado a considerar el suicidio como única salida. Relato interesante y estremecedor.

“La conjura de la niebla”, inquietante. Ángela Banzas sitúa la acción en su Galicia natal. Destaca en ella la poesía que desprende el texto. Tradiciones ancestrales, creencias antiguas y leyendas  envuelven una obra en la que importa tanto la belleza expresiva como la propia trama.

“Jaque a la calaquita” es una interesante novela a la que el título no le hace justicia. Sandra Márquez nos ha dejado una narración en la que nos habla sobre la convivencia, las relaciones personales y la corrupción, pero sobre todo de los trastornos mentales. Seria, sin caer en el dramatismo, “Jaque a la calaquita” es una perturbadora y hermosa novela.

“La culpa no es del gato” es la tercera novela publicada este año por M. J. Fernández tras “Las cinco patas del gato” de enero y “Los crímenes de Castañal” en mayo. A pesar de su prolificidad sus novelas tienen calidad, originalidad y el suspense suficiente para ser un estupendo entretenimiento.

“El paso de las sombras” es una soberbia narración de la lucha de los medios policiales contra La Mafia. La escritura de Anselmi, dentro de un estilo informal es culta y brillante y cuenta con unos excelentes diálogos.

“El libro del sepulturero” cuenta con una interesante introducción. O.Pötzsch realiza un inmejorable trabajo de investigación de la época de finales del siglo XIX, dentro de una novela negra de buena factura.

“Planeta” es un notable “noir” con un importante componente psicológico. Lenguaje directo. Acción ultra rápida. Encomiable armonización entre la trama policial y los problemas particulares de los implicados. Susana Martín Gijón ha dotado a la inspectora Camino Vargas de una fuerte personalidad. Con un carácter firme, no evita el enfrentamiento con sus superiores, y su personaje convence por su humanidad, haciéndolo creíble. Aporte innegable a los méritos de la novela.

Se cuela aquí, porque no sólo de novela negra se alimenta Críticas Polares, “El tiempo de las cerezas”, donde Aurélie Bredin, la joven cocinera y propietaria del restaurante “Le Temps de Cerises”nos subyuga.Una ingeniosa comedia de enredo a lo grande, con la que Nicolás Barreau vuelve a acertar después de su magistral “La sonrisa de las mujeres”.

En “Nada importante” Mónica Rouanet, con una escritura directa y sin concesiones arremete contra el maltrato familiar y la consiguiente depresión y disforia que éste provoca. La narración es un alegato a favor de los más desfavorecidos, además de ser una más que notable novela negra.

Novelas negras que no podemos dejar de leer

En un año en que la novela negra ha experimentado un importante crecimiento con abundancia de lanzamientos, creo que es obligado citar a otros autores que quizás para muchos deberían estar en los puestos superiores.

Teresa Cardona que en “Los dos lados” aborda el tema de la justificación de los medios para conseguir los fines y lo hace dentro de una trama compleja y densa en la que consigue que ni el interés ni el suspense decaigan hasta su finalización.

Santiago Díaz, de quien no olvidamos su sobresaliente “El buen padre”, sorprendió con “Las otras niñas” al fabular con un hecho real sucedido hace treinta años y hacerlo con solvencia. Destacan una gran primera parte y la personalidad de su protagonista, la inspectora Indira Ramos, personaje de excelente creación. El próximo 19 de enero Díaz publica su nueva novela “Indira”.

Marta Martín Girón, escritora con cualidades para desarrollar una trama criminal con brillantez nos presentaba en enero una narración dura, “Alma Púrpura”.

En febrero el traumatólogo almeriense Francisco Villegas publicaba su segunda novela “En paradero desconocido” con un interesante argumento unido a una buena idea que supo desarrollar con acierto en torno a la mala praxis en la bioética.

Franc Murcia, su querido inspector Germán Cantos y su alter ego, Frida. Personaje curioso e inquieto, cae simpático. Su relato “El caso del maniquí” tiene “algo” que te mantiene sujeto a sus páginas.

En enero, Cecilia Ekbäck publicaba en España un thriller de ficción histórica, “La estudiante de historia”, donde profundizaba en el horror, la crueldad y el sinsentido de las guerras, cuyas consecuencias son siempre desastrosas y alerta de que las situaciones críticas traen consigo excusas para saltarse las normas y actuar impunemente y de manera perversa. Novela a mi juicio importante, porque plantea y cuestiona el comportamiento del ser humano.

Agradecimos la lectura de “Sin rostro”, de Luis Merlo donde, con una escritura ágil y desenfadada, traspasa los límites de la realidad para adentrase en el desconocido mundo de las manifestaciones extrasensoriales, y lo hace muy bien, tratando con sumo cuidado el misterio que encierran los fenómenos paranormales.

Josan Mosteiro gusta y convence con su novela de ambiente rural “La cosecha pálida”, lo mismo que Alejandra de San Cristóbal con “La sombra de la Gioconda”, impecablemente escrita, que parte de un hecho verídico, el robo en 1911, de quizás el cuadro más famoso jamás pintado: “La Gioconda”. La autora demuestra ingenio para crear una historia amena, curiosa e interesante envuelta en un halo de misterio.

A comienzos del otoño nos volvía a impactar Carmen Mola con un relato estremecedor e inquietante. “Las Madres”, cuarta entrega de Elena Blanco, no defrauda.

Finalizando el año, Iñaki Biggi publicó “El Lobo de Whitechapel”, una nueva teoría acerca de la identidad de uno de los asesinos más buscados y aún desconocido, con una ambientación de antología que se mueve desde los escenarios más bajos y sórdidos como el East End londinense hasta los más altos de algún gobierno, incluido el Vaticano. Intriga en cada página.

Desde Italia nos llegaba en enero “Arena negra”, con la que la oftalmóloga siciliana Cristina Cassar Scalia se introducía en España, y en la que, de nuevo, poder y corrupción, van de la mano. El éxito obtenido por la escritora fue enorme y se habló ya del nuevo valor de la novela negra europea.

Por último, “Puente a ningún sitio” un buen “noir”. Novela muy entretenida y que se lee con agrado, cuando acaban de cumplirse diez años de la aparición de su carismático personaje “el cabo Holmes”.

Esperamos que os haya gustado este artículo sobre las mejores novelas negras de 2022. Recuerda compartir en los comentarios tus novelas negras favoritas para que todos podamos disfrutar de ellas.

Por Mr. Tom

Críticas Polares os desea una FELIZ NAVIDAD y una Feliz lectura.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *