“Cannibal Crime” es una novela absolutamente sorprendente donde el thriller de acción, la novela negra y el género de aventuras se unen con excelentes resultados, por la originalidad del relato, por su trama imposible, rebuscada y retorcida al máximo, en ocasiones difícil de seguir por sus innumerables e inimaginables sorpresas, por sus personajes, nada vulgares, tan sorprendentes como el propio relato.
La narración está escrita en tono jovial, desenfadado casi alegre, pero inteligente. Hay detrás de ello un especial cuidado que se nota a lo largo de su lectura.
Con un original comienzo de un no menos original protagonista la narración se abre con un crimen salvaje. Desde que Liam entra en la casa a dejar un pedido de comida preparada nada es normal. Ni lo que ve, ni lo que hace después. Porque en esa primera escena, en el salón del chalet de la Avenue de la République en Grenoble se dan cita sin quererlo ninguno, un asesino, Liam y dos muertos, uno más que otro.
Liam padece un trastorno bipolar tipo 1 y ve tan claro, como si estuviesen delante de él, manifestaciones que le hablan , reales, que surgen en los momentos menos esperados pero muchas veces coincidentes con situaciones de stress crítico, quizás como un recurso de autoprotección, pero que le saca de quicio. Su trastorno bipolar agudo es demasiado fuerte y se le apodera. No lo aguanta. No lo tolera, pero ahí está. Bella que así se llama su actual aparición, se le manifiesta y le recrimina lo que ha hecho, indicándole lo que debe de hacer, lo que a Liam le supone todavía un lío aún mayor.
Su desconcierto es el de un crío ingenuo, inocente y aterrorizado, que se siente vulnerable, desamparado y sin saber qué hacer, ni a quién acudir. Incapaz de pensar con claridad hace lo que no debe. Aunque contado en tono despreocupado en apariencia, la novela es seria, algo que el autor nos deja muy claro desde el nudo y hasta el final. Todo es acorde a la realidad.
La protagonista principal, la inspectora de la BAC, Brigada Anticrimen, Brisa Noboa, a sus 44 años es una mezcla de sufrimiento y nervios. Lleva consigo desde un accidente, un hecho que dio lugar a otro peor, un dolor nervioso que no le permite vivir la vida con claridad. Refugiada en el trabajo tiene en su casa a su madre con síntomas claros de una incipiente demencia que además se empeña en hacerle la vida imposible. Con una pierna ortopédica desde ese hecho que desconocemos, la inspectora se entrega a un caso que le va a sorprender tanto como a nosotros.
¿De qué trata “Cannibal Crime” de Christian Furquet?
Liam Santos, español, de aspecto femboy, se gana la vida en Grenoble como repartidor de comida rápida “Just eat”. En una entrega a domicilio Liam entra en una vivienda encontrando en el salón una persona decapitada. Al girarse la pistola de un encapuchado le apunta a la frente. Sin saber cómo, huye. La vida de Liam, convertida ya en una pesadilla, entra a formar parte, sin enterarse, de una trama mafiosa, donde sicarios se mueven aparentemente tranquilos mientras desarrollan sus “encargos”.
En otro orden de cosas y alternándose en el relato pero con mucho que ver con la trama principal, Kali, veintiún años, fugitiva de la policía decide marcharse a París a investigar la desaparición de su padre, un mafioso, del que no sabe nada hace años. Bastian, un músico callejero cautivado por la personalidad y juventud de Kali y a la que conoce en el cementerio intramuros parisino del Père – Lachaise decide acompañarla. La inspectora Brisa Noboa se hace cargo de la investigación.
Al parecer el cadáver pertenece al inmigrante senegalés Driss Michael. La autopsia determina su carácter homosexual. La subinspectora Alyx Sorel es asignada a Noboa para la resolución del caso. Simpática, muy joven y algo descarada sin pretenderlo, Alyx cae bien. Atrae. Es el contrapunto de la inspectora.
No es fácil la vida de ninguna de los personajes, pero lo que vive Noboa es ciertamente duro. El autor nos va despejando algunas sombras de la vida de la inspectora. Los recuerdos de algo que se intuye muy grave le acompañan cada instante. El trabajo le absorbe. El escritor incorpora a la trama un misterioso cadáver momificado, un nuevo asesinato y Bastian, que irrumpe con mucha fuerza en la vida de Kali. Curioso él, necesitada ella, se crea entre ellos una entente de inverosímil equilibrio difícilmente entendible.
Basado éste en una mutua desconfianza, menor en él a pesar de los líos en que ella le mete, pero que funciona muy bien. Da al relato más vigor, más interés y lo embrolla aún mucho más. La narración desconcierta hasta que el autor comienza a aclarar situaciones y todo lo creado en una desconcertante primera parte va tomando forma, pero no del todo, porque una de las características de la narrativa de Christian Furquet es la capacidad de sorprender. De repente la novela da un giro total. Dos golpes brutales, inesperados e inentendibles provocan en la narración un cambio brusco.
Por momentos la novela de Furquet pasa de rara a extraña, de jocosa a seria con personajes pintorescos, del género de aventuras al negro, pero todo ello está contado de manera sencilla, clara, que pudiera llegar a confundir por la ingente cantidad de elementos introducidos en sus primeros capítulos, pero respondiendo siempre a un magnífico entretenimiento, serio e ingenioso. Da la impresión de que Furquet es quien más se ha divertido y mejor lo ha pasado; se ha mimetizado entre sus personajes y simbiotizado con más de uno.
Admirable también el tono emocional que la narración alcanza con la inclusión de la madre de Brisa, en el mundo de la inspectora, cada día más fracturado, completamente roto. El pasado doloroso, y presente siempre, y el trabajo, están a punto de romperla. Noboa anda desconcertada. Liam sigue siendo un misterio. Grenoble y Paris se alternan en la escenificación de una ingeniosa difícil e inteligente narración.
La seriedad de la parte referente al asesinato de Driss contrasta con la atípica de Kali por Paris buscando matrioshkas, el único dato que conoce para poder encontrar pistas que le lleven a su padre. Un despistado Bastian, que demuestra recursos y estar más que preparado para desenvolverse con éxito ante imprevistos, le acompaña sin saber muy bien ni por qué ni donde se está metiendo, porque a Kali no sólo la persigue la policía.
Furquet, que ha dominado de principio a fin la narración y la ha controlado en todo momento, pese a todo lo que nos pueda parecer, retoma la seriedad de los dos asesinatos y sin pausa alguna porque la rapidez de la acción, otra característica de la escritura del salmantino, va aumentando el interés y el suspense y la fuerza del relato es tal que llega a descontrolarse, hasta llegar a un final tremendo.
Impactos constantes, inesperados. Rapidez de acontecimientos. Trama inmensa, retorcida hasta la rotura total y muy compleja, que entraña en mi opinión una enorme dificultad para llevarla a término con éxito sin que defraude. Furquet nos ha metido en una espiral de acontecimientos sin darnos tiempo a pensar. Al igual que su anterior publicación “Escrito en tus huesos”, por cierto, magnífica, la magnitud de acontecimientos no da tiempo a asimilar toda la información que el escritor nos va proporcionando.
“Cannibal Crime” es un puzzle magistral. Un thriller sorprendente de donde nadie sale indemne. Christian Furquet es en mi opinión uno de los escritores más imaginativos del panorama negro actual.
CANNIBAL CRIME.
Autor: Christian Furquet.
Fecha de publicación: 6 Abril 2026.
Género: Criminal. Thriller de acción policial.
Editorial: Publicaciones Independientes.
Páginas: 333.
