“Manual para matar ángeles” es una novela negra, pero a la que tres personajes Cande, Marina y Olga dan un matiz de comedia costumbrista, envuelta, eso sí, en un gris muy oscuro.
Leticia Martín ha creado un escenario propicio para ello. Una calle de Zamora con dos tiendas, una enfrente de la otra y una comunidad vecinal sobre una de ellas, donde habitan las protagonistas. La relación entre las tres mujeres está tratada con evidente acierto. Los diálogos entre ellas son brillantes.
Esto, y un crimen en el interior de uno de esos comercios, es lo que caracteriza a una novela muy entretenida, sin otro ánimo en mi opinión que el de hacer pasar un buen rato, algo que consigue sobradamente. Tres mujeres que intentan llevar su vida adelante, algo muy difícil dado el lío que la vida les tiene reservado. Su día a día, tranquilo y sin muchas expectativas para ninguna de las tres, se ve alterado por una situación que les hace cambiar la perspectiva y les obliga a ver las cosas de diferente manera. Su visión se altera y toman decisiones que rompen con su actividad y rutina diarias.
El crimen une a las tres mujeres. Cometido en uno de esos dos establecimientos de venta, en este caso de artículos religiosos, es propiedad de Marina, una persona ya mayor, y está regentado por la joven Cande. La posterior investigación y una falsa acusación son el detonante para que Cande quiera conocer la verdad de lo sucedido. Sus causas.
Como en ocasiones sucede ley y justicia no van de la mano. Cande no puede sustraerse a interpretar las cosas a su manera, buscando una solución que sea lo más acorde posible con lo que ella considera justo. A ellas se suman otras dos mujeres también jóvenes cuyo protagonismo se incrementa a partir de la aparición del cadáver. Leticia se mueve con inteligencia dentro de ese universo femenino y por supuesto se le nota muy a gusto.
La autora va desarrollando varios temas que aún tratados en tono distendido son de absoluta actualidad y tienen su importancia, mucha. El desamparo, la soledad, la tristeza. El encuentro de las cinco mujeres las hace fuertes, potencia su carácter y saca lo mejor de todas ellas; su fuerza, inexistente a nivel individual, y sus mejores sentimientos, enquistados por el dolor y el sufrimiento.
La lectura de “Manual para matar ángeles” es muy amena, porque Leticia Martín escribe bien. Sencillo y suficiente. Su escritura tiene chispa “charme”, es ingeniosa. Los dos primeros diálogos entre Cande y Olga, la propietaria de la librería situada enfrente del negocio de Cande, seria, con los brazos cruzados y siempre vestida de negro y el que se produce inmediatamente antes entre un enigmático Miguel y la misma Cande, presagian que la novela nos va a gustar. Al menos nos hará sonreir y así es.
De qué trata “Manual para matar ángeles” de Leticia Martín Hernández.
Zamora. Diciembre de 1980. En una ciudad envuelta en una densa niebla invernal, Cande, lectora compulsiva de revistas científicas y con una extraña atracción por los números, abre el comercio en el que trabaja, una tienda de objetos religiosos, a las diez en punto cada día. Cuando una mañana encuentra arrodillado entre dos estanterías a un hombre, se da el susto de su vida.
Pero el problema radica en que ese hombre está muerto. Desangrado, y lo que es peor, lo conoce. La aparición de un personaje extraño, da un vuelco a su vida. La atracción es inmediata. Pero lo que este hombre tiene de raro lo tiene de misterioso.
“Manual para matar ángeles” es una entretenida narración negra, con ritmo muy vivo y cuya acción transcurre en pocos días. Cercana a la comedia, el relato tiene algunas señales surrealistas, incluido algún que otro personaje, como Crispín Valverde, aparecido de la nada cuando parecía que ya los habíamos conocido a todos.
MANUAL PARA MATAR ÁNGELES.
Autor: Leticia Martín Hernández.
Fecha publicación: 26 febrero 2026.
Editorial: Ediciones Emehache.
Género: Novela Negra.
Páginas: 290.
