
“Donde mueren las madres” es la tercera novela negra, que yo enmarcaría dentro del “realismo negro”, publicada por María Mateos.
Puede ser considerada como la tercera entrega de una serie que comenzó en mayo 2025 con “Los Crímenes de Erebos Nyght” de la que no puedo evitar decir, ni quiero hacerlo, que me pareció una novela magnífica.
Pero es que lo mismo podría hablarse de la siguiente publicada en diciembre 2025 “Sepulcros de cristal”. En la que nos ocupa, la tercera y que comentamos ahora, vuelve María a demostrarnos que escribir sabe y muy bien. Se podría decir de ésta lo mismo que dijimos de la primera. “La escritura de María Mateos conmueve, es realmente emotiva, vibrante, hay dolor en ella”. Algunos pasajes parecen escritos por su reflejo, pero una imagen que nos devuelve un espejo roto, el de alguien desconocido, perdido. Situaciones que provocan fisuras en la mente, mal enfocadas y peor gestionadas hasta provocar una rotura total y la ulterior caída.
Hay en María una potente pulsión interna que la escritora no evita, buscando maneras de vencer los miedos que producen esos demonios con los que todos en algún momento nos hemos visto obligados a convivir mal que nos pese, y que producen malestar, indefensión e imposibilidad de luchar, de enfrentarse a ellos; nuestra voluntad se inhibe. Hay en la narrativa de María una búsqueda de la liberación, de encontrar la paz arrebatada de nuestro interior, de conseguir un espacio seguro. Basta de autoinculpación. Aceptación de las cosas, sí, pero sin culpas mal entendidas.
De qué trata “Donde mueren las madres” de María J. Mateos Selma.
Nya ha dejado de momento los escritos que firmaba con el pseudónimo de Erebos Nyght. Estefanía Palacios, más callada y enigmática que nunca, se encuentra inmersa ya en una relación estable con el juez Aeris Harper. Ambos viven en La Bodega, una propiedad de dos plantas de la familia de Nya. La superior diáfana y la baja habilitada como vivienda, con un despacho común y otros dos individuales y una biblioteca hasta el techo con una pasarela que recorre todo su perímetro, alejados de un pasado turbulento todavía muy cercano.
El suicidio de Claudia, una madre muy joven, es tan claro que el juez Harper duda. Algo hay que le chirría. Cuando Nya conoce partes de la instrucción del caso también percibe ciertas cosas que no le gustan. Algo que conoce y con lo que se siente identificada le despierta inquietud. El cadáver ha aparecido junto a las vías ferroviarias de la línea Cádiz Sevilla.
Hay una resistencia interna en el juez, una incomodidad que le inquieta y no le abandona, una negación a la aceptación de la primera impresión, de lo que ve. El problema es que todo encaja. Nya y Aeris deciden juntos fragmentar el caso, analizando cada parte por separado, hasta ver si surgen coincidencias o por el contrario signos no congruentes.
La novela se abre con una tremenda nota de la autora donde habla del sufrimiento imposible e insufrible. Como la música que escucha Nya, la escritura de María no irrumpe, ocupa un espacio sin reclamarlo, se desliza con discreta habilidad abriendo caminos, hasta hacer preguntarnos cuánto hay de la autora en Nya. María parece dejarnos tonos de su alma en cada página.
La escritora no se limita a narrar una historia a partir de una idea. Se mete en ella, en cada personaje, camina por el escenario y se introduce en la acción. Todo lo siente como suyo. Está allí, conoce y escribe, narra y lo que dice y escribe es bueno, tiene belleza. Todo está calculado, cada detalle, cada instante, nada pasa desapercibido para María que avanza firme por un camino trazado, todavía sin recorrer. Todo milimetrado, hasta el detalle más insignificante de la escenografía, hasta la claridad de sus diálogos, con parada y fonda de lujo en los sentimientos. Pero en esta ocasión la escritura de la autora denota cansancio, hastío.
“Donde mueren las madres” parece escrita con dolor, ¿Está Nya con ella?, porque es el sufrimiento quien golpea las teclas. Es el pasado trágico de Nya, recuerdos que nunca le han abandonado siguen ahí, dolorosos, imposibles de olvidar. El pasado que no tuvo la consume y el que tuvo, todavía la destroza.
Harper y Nya forman una pareja muy curiosa por las especiales particularidades de cada uno. Hay un respeto rayano en la admiración mutua. Hay un ajuste continuo entre ellos, una sincronía que se refleja en cada instante, en cada momento. Cuando un nuevo personaje del pasado de Nya aparece amenazante en el peor momento y con ánimo de hacer daño, una tensión de alto voltaje sacude el relato que sufre un vuelco y Harper por primera vez tiene miedo. Los días se ven distintos. El tiempo es impreciso, corre de diferente manera.
Agradable, entretenida y enigmática lectura.
EREBOS NYGHT. DONDE MUEREN LAS MADRES.
Autor: María J. Mateos Selma.
Fecha de publicación: 28 agosto 20226.
Editorial: Faro de Tinta Servicios Editoriales.
Páginas: 370.
Género: Thriller Psicológico.
