
“No hay mal que por mal no venga” es una novela negra de ambiente rural que abarca tres épocas de una familia de la localidad de Zuel, afectando a tres generaciones, entre 1935 y 2003.
Luis Martínez Vallés comienza la narración de forma tranquila. Escritura relajada y amena en forma de comedia de costumbres y que la convierte en un momento dado y de golpe en un relato brutal, sometiéndola sin compasión a una serie de situaciones críticas y de extrema tensión. La narración va adquiriendo cada vez más fuerza. La novela se desdobla pronto en dos, referidas a dos épocas, tan interesante la que se desarrolla en 1935 en la que nace el mal, como la que sucede en la actualidad, 2003.
Tras unas primeras páginas más descriptivas en la que conocemos la actualidad de un escritor ya de cierto éxito y su llegada a la localidad de Zuel, todo cambia. Luis M. Vallés da un giro total a la narración. El descubrimiento de unos cuadernos manuscritos de su tío le dejan paralizado. Porque lo que Esteban tiene en sus manos es la historia de su familia.
“No hay mal que por mal no venga” es un excelente drama rural, con algunos momentos un tanto convencionales, pero que no afectan al ritmo del relato, ni a la inquietud e interés que éste despierta. La narración es perfecta. Las dos épocas, la inicial en la actualidad y aquella a la que se remonta pronto el autor, 1935 dan paso más adelante a una intermedia 1963.
La relación de los hechos con el pasado no se rompe nunca, pero las diferentes analepsis utilizadas por el escritor para esos saltos en el tiempo encajan de manera perfecta y natural, casi como esperadas. En ningún momento crean dudas ni propician despistes.
Por el contrario, la intensidad de la acción, la incertidumbre ante algo tan brutal que está tan bien contado y que es completamente creíble a pesar de algunas cosas que puedan no parecerlo, pero que la época lo avala y valida, hacen de la narración de Luis una obra compacta y cuyas tres partes, por necesitarse, se complementan a la perfección. Todo es sencillo en su forma. Su lectura es fácil.
De qué trata “No hay Mal que por Mal no venga” de Luis Martínez Vallés.
Zuel. Juan el librero de la localidad acaba de morir. Hasta allí se desplaza el escritor Esteban Montes para hacerse cargo de la librería Verne y de su legado. Juan ejerció de tío y tutor cuando Esteban con dos años perdió a sus padres en un accidente. El joven a punto de cumplir los cuarenta recuerda su infancia en el pueblo y en la librería. Allí descubre unos cuadernos en los que Juan le habla de su verdadera historia, desconocida para él. El librero detalla todo lo sucedido en el pueblo.
La magnitud de los hechos impresiona a Esteban, más cuando se da cuenta de que El Mal sigue vivo y de que su llegada no ha sido bien vista. No tarda mucho en aparecer un As de Copas con una amenaza. La llegada de un nuevo párroco al pueblo da paso al inicio de la historia. 1935. Florencio, veinticinco años, llega a Zuel en busca de trabajo. Narciso Peñafiel es el párroco. Lo que sucede es que de cura tiene muy poco. Hipócrita y sin ningún escrúpulo utiliza la confesión para conocer debilidades de sus habitantes. Ambicioso hasta la médula no duda en utilizar el miedo y cualquier medio para conseguir todo aquello que desee.
Su poder es completo y el pueblo calla. Gente sencilla, manipulable e influenciable con la mentalidad de los años treinta del siglo pasado y el poder de la Iglesia en esa época, colocaban al cura en posición de poder absoluto. El cacique, omnipotente, se mueve por el pueblo con total impunidad. La autoridad es él. Con todo controlado y la voluntad del pueblo dominada, hace y deshace a su antojo.
A medida que se acerca el final la tensión es casi angustiosa. Luis consigue momentos y situaciones que emocionan. Tres historias, Florencio / Cristina, Juan / Valentina y Esteban / Marta, sostienen un relato interesante y dramático, con los cuadernos de Juan como hilo conductor. Los personajes de Cristina y Valentina, magníficos. Trama muy elaborada, urdida y desarrollada con seguridad y trazo firme y en la que una atmósfera densa y enrarecida se despliega por la localidad en ambas épocas.
“No hay mal que por mal no venga” es un relato serio e interesante, un excelente drama rural.
NO HAY MAL QUE POR MAL NO VENGA.
Autor: Luis Martínez Vallés.
Fecha de publicación: 1 mayo 2026.
Editorial: Publicaciones Independientes.
Género: Drama rural.
Páginas: 385.
