
“Ajuste” es un thriller negro sorprendente. Tres protagonistas de excepción y una narración que tiene interés y sobre todo una enorme fuerza.
Olaya Durán, psicóloga forense, Alan Valverde, inspector de la Policía y Dalia Arjona, periodista creadora del pódcast “Veritas Crime” se ven involucrados en una trama de asesinatos.
Escrita a cuatro manos, Nuria y Nieves estructuran su obra a partir de una idea, que va siendo desarrollada por sus personajes. La trama se incorpora a su vida diaria personal y profesional. Muy pronto, ya con el escenario creado, Dalia, Olaya y Alan ya presentados junto al crimen de Adrián y la reapertura del caso Enzo Ramírez, las autoras introducen otro elemento, “alguien que estuvo allí” cuando Adrián murió. El ritmo es alto. La vida y el tiempo de los tres protagonistas está al límite.
La muerte de Adrián, el caso Ramírez, todo es circunstancial, la base para el desarrollo de una novela que busca y prima el tratamiento de la mente, su respuesta ante unos hechos determinados y que analiza comportamientos. “Ajuste” es una novela personal, de sentimientos, de dudas.
La historia desarrollada por la narración hace pensar, te posiciona en otro orden de cosas cuando en un momento determinado el tablero cambia de posición, inclusive te hace meditar sobre tus capacidades, tus fallos y te lanza más allá, como un reto. “Ajuste” es un relato establecido a partir de los ojos de tres personas fundidos en una historia realmente interesante y muy entretenida. Sin apartarse ni un milímetro del análisis psicológico, las escritoras se meten en la mente de sus tres personajes principales analizando su actuación e intenciones.
De qué trata “Ajuste” de Nieves Erades Pérez y Nuria Barragán Pastor.
Adrián Melero, 37 años, ingeniero informático, aparece muerto en su casa. La presencia de alcohol en sangre, benzodiacepinas y cocaína predisponen a pensar en un suicidio. Pero para el inspector Alan Valverde hay algunas cosas que no corresponden con esa decisión. Una copa de vino semivacía sin ninguna huella, la ordenada disposición de las cosas en la mesa donde al parecer se encontraba trabajando y ninguna nota de despedida explicando razones, le hacen dudar de esa intención.
La muerte del empresario Enzo Ramírez, muerto hace unos meses, se cerró como suicidio. La familia presiona para reabrir el caso. Una nueva muerte sin violencia externa, Lola Martínez, parada cardíaca, acrecienta las dudas del inspector Valverde, que comienza a ver en esas casualidades un patrón.
Excelente definición de los tres personajes principales, pero el de Olaya Durán destaca. Impresiona su fuerte personalidad, se hace notar. La psicóloga forense es un perfecto ejemplo de alguien cualificado, analítico, cuyo foco en su trabajo es la búsqueda del equilibrio allá donde debería haberlo y no lo hay. Un nuevo elemento incorporado a la narración le hace aumentar su interés. La relación personal/profesional entre Olaya y el inspector, buscada por ambos, sin ser forzada, está reflejada con precisión.
Se siente la pulsión entre ellos, la tensión en sus encuentros. Avanzando la narración, las escritoras ya no hablan de posibilidades, sino de hechos. Cuando las casualidades alteran el escenario, modificándolo hasta crear otro bien distinto, la perspectiva cambia a su vez, al responder a causas desconocidas que se han incorporado de repente y algo se transforma. Hay un aumento insuperable de carga emocional motivada por nuevos hechos que hablan y hay cosas que comienzan a desmoronarse.
Sus anclajes se tambalean. Las dos autoras que hasta ahora han ido desarrollando el relato a partir del tratamiento psicológico de sus personajes se adentran en el terreno negro. El verismo de la narración es total. Lo que parecía inexplicable, las dudas mantenidas acerca de los casos abiertos, todo ello, comienza a ser visto de distinta manera.
El final sencillamente magnífico. Extraordinario, deja al lector frío e impactado, sin reaccionar. La magnitud de lo que hay detrás de él, deja la sensación de que un desarrollo más amplio quizás le hubiera sentado bien al relato, porque ese último “ajuste pendiente”, tal y como las dos autoras escriben, habría sido grandioso.
Nuria Barragán y Nieves Erades, creados ya los personajes dejan que éstos hablen. Las autoras penetran en la mente de Alan, Dalia y Olaya y reflejan de manera admirable sus pensamientos, sus intenciones y sus respuestas de actuación, mientras la negrura de una trama oscura va extendiéndose, envolviendo el relato. Elegancia en la escritura de una inteligente y en mi opinión brillante narración. El climax creado en torno a las relaciones de los tres protagonistas es espléndido.
AJUSTE.
Autor: Nieves Erades Pérez y Nuria Barragán Pastor.
Fecha de publicación: 23 abril 2026.
Editorial: Publicaciones Independientes.
Páginas: 298.
Género: Negro. Thriller psicológico.
