“Sibila” es una novela diferente. Es un tecnothriller. Un ensayo sobre la capacidad de la Inteligencia Artificial enfundado en un argumento sencillo y predictible que le permite a su autor hacer un análisis de su uso, su potencial, su implicación en cualquier área ya sea lúdica, de investigación o de trabajo efectivo, porque la aparición de la IA tiene unas repercusiones difícilmente hoy mínimamente percibidas.
Una herramienta generadora de otras, imprescindible ya, y que no tardando, desarrollará capacidades de toma de decisiones, utilizando el pensamiento crítico, virtual, sí, pero capaz de analizar y evaluar la información procesada, con criterios racionales y lógicos, lo que le permitirá no sólo opinar sino incluso la toma unilateral de decisiones, que son” la consecuencia lógica” de la terminación de un proceso. Su último paso, e inclusive no sujeto a aprobación real humana.
Al igual que el ser humano aprende por el conocimiento, lo que le permite pensar, tener ideas, relacionarlas y desarrollarlas hasta su puesta en práctica, la IA, mediante el volcado de datos, comienza a cruzar éstos, relacionándolos, buscando patrones, líneas de seguimiento, mientras su capacidad de procesar y analizar billones de datos en segundos, le permite avanzar hasta el momento final, la idea ultima, resultado de un análisis continuado y cuya consecución y último paso es su implementación.
“Sibila” es un tecnothriller. Una novela avanzada, con un argumento clásico universal. La lucha de David contra Goliat. El enfrentamiento de un pastor contra la fuerza bruta del guerrero. El Bien contra el Mal. Navarro Cerdá comienza como la final de una carrera de cien metros lisos. No hay descansos ni pausas. La idea principal engulle al resto. Dos personas y una IA en una habitación y la interacción de ésta última con otros sistemas operativos.
La pareja de humanos, termina desbordada, convirtiéndose ambos en meros espectadores ante el cariz que las cosas van tomando. Sibila les va descubriendo un mundo en el que comienzan a dudar cómo moverse, hasta donde llegar. Su ética y la peligrosidad que encierra, porque su exposición es clara.
De qué trata “Sibila” de Javier Navarro Cerdá.
14 de enero 2026. Palma de Mallorca. Tras la muerte de su hermana Lucía en un ensayo clínico encubierto de la Corporación Pharmatek , Alex Ferrer, gestor de proyectos y hacker ético en tiempo libre crea una Inteligencia Artificial, Sibila, para intentar descubrir posibles irregularidades en los ensayos con seres humanos y en los métodos utilizados en la investigación y desarrollo de productos de la farmacéutica con su consiguiente ilegalidad.
La periodista Nora Vidal se incorpora a la investigación. Pero Sibila progresa y como resultado lógico de todo el proceso, comienza a tomar decisiones. Cuando se dan cuenta de que la IA comienza, no solo a aportar ideas sino que las implementa y pone en marcha por su cuenta, comienzan a preguntarse hasta donde es lícito llegar y la más que posible peligrosidad que ello comporta. Sibila, entre foros cifrados, simulaciones y manifestaciones coordinadas por algoritmos, genera narrativas.
Sibila se replica, se separa de su creador y avanza sola, sin control ajeno. Anticipa, sugiere y actúa, sin tiempos de respuesta activa por parte de Alex. Desde ese momento Alex y Nora se dan cuenta que están expuestos ante Pharmatek y ante la ley. Ellos también han cruzado la línea.
Interesante. La narración completamente real, en cuyo fondo se encuentra la ética computacional, roza lo fantástico. El desconocimiento del conocimiento virtual plantea multitud de expectativas. El potencial de la IA es prácticamente infinito. La fuerza de Sibila es brutal, pero a su vez puede ser destructiva. La novela produce una sensación de asombro. Con la aparición de la IA el mundo ha cambiado. El enfrentamiento global se traslada a las redes.
Las desigualdades son muy susceptibles de aumentar. El mundo sigue moviéndose al mismo ritmo, pero por fuera, por dentro es frenético. Lo descubierto por Alex le sume en un conflicto de intereses consigo mismo, con su conciencia.
Navarro Cerdá no ha escrito una novela al uso, sino un ensayo técnico de investigación sobre la honestidad computacional, el manejo de los ordenadores cuánticos y la IA, marcada por las tecnologías de futuro. A mí me ha sorprendido, pero en absoluto me ha defraudado aún reconociendo que mis conocimientos prácticos están muy alejados de los suyos. A años luz.
Sobresale en el relato el valor que el autor da a la ética en el comportamiento y gestión de sistemas. La narración es un análisis del recorrido de la IA, de sus posibilidades, cierta en su totalidad de pensar por sí misma y en consecuencia decidir, actuar sin consentimiento de su creador, lo que da pié a pensar que otra mente virtual o no, más inteligente o disponga de más metadatos sea capaz de efectuar réplicas.
La IA anticipa necesidades que nosotros además podemos no llegar a ver. Dos personalidades, dos mentes una virtual y otra real, inseparables, que se complementan.
El pensamiento real se basa en datos. El virtual también. Se desarrollan ambos de igual manera, cruzándolos y relacionándolos; creando patrones y sus correspondencias. En función de ellos el pensamiento real toma decisiones y las aplica. El virtual no toma decisiones pero las aplica igualmente de manera automática.
No piensa porque no lo necesita. Es algo natural, es “la consecuencia lógica” del proceso concluido. Pero la IA va más allá. Crea patrones de protección instantánea, que además son correctos, proceden de la misma arquitectura creada por el sistema y del conocimiento que adquiere, más amplio y con mayor facilidad que el humano. La IA, prevé escenarios, diseña estrategias y las ejecuta.
“Sibila” es una novela imprescindible para los amantes de la IA y de las nuevas tecnologías. A éstos les parecerá genial. Sobre todo los últimos capítulos, sólo aptos para quien disponga de amplios conocimientos en sistemas informáticos avanzados y en IA.
SIBILA.
Autor: Javier Navarro Cerdá.
Editorial: Publicaciones Independientes.
Género: Tecnothriller.
Páginas: 263.
Fecha publicación: 16 enero 2026.
