
En Mayo de 2020 el escritor salmantino Angel Barrios publicó “Facturas Pendientes” la que sería la primera de una serie que ha venido a denominarse, presumiblemente por su autor, “Meseta Negra”.
La obra tuvo una excelente acogida. A ésta la siguieron “Conclusiones Precipitadas” en agosto de ese mismo año y “Bajo Control” un año más tarde, septiembre del 21. El autor publicó, la que de momento cierra la serie, en junio de 2023 “Por obra y gracia”. Obra a obra la serie ha ido creciendo y ganando por las particulares características de la narrativa del escritor dentro de un género difícil, la comedia negra, donde se corre el peligro de caer en vulgarismos que pueden dar al traste con la mejor de las intenciones.
Es muy sencillo caer en lo chabacano o el humor burdo. Género complicado de innovar y al que Barrios da vida, lo transforma y lo mismo, lo hace diferente.
A lo largo de su lectura me han surgido y en más de una ocasión, afinidades con la novelística de uno de los grandes de los últimos cuarenta años, Eduardo Mendoza. El humor sarcástico, la ironía mordaz. La escritura fluida, alegre y desenfadada. Barrios al igual que Mendoza maneja los elementos propios del género con la habilidad necesaria para verlos distintos. Subyace en ambos la crítica social, unas veces más velada, pero se nota, siempre está ahí. El escritor denuncia las bajezas humanas.
En “Facturas Pendientes” los extremos se tocan. Lo peor y más bajo de la sociedad teórica y prácticamente convive con la supuestamente más noble, honesta y responsable clase social pero que en la práctica y sin teorizar está tan podrida como la anterior. La narración, en tono parodia, impide ver una parte velada que discurre entre líneas, la corrupción institucional tan de rabiosa moda en la actualidad.
Sucede lo mismo con los personajes. El tándem Loren/Giner de “Conclusiones precipitadas”, pero sobre todo de “Bajo Control” recuerda mucho y no tiene nada que envidiar, al innombrado y anónimo buscavidas, personaje sin parangón y absolutamente genial, que Mendoza creó en “El misterio de la cripta embrujada”, metido a investigador por necesidad y que deslumbró en ésta y en el caso de “la modelo extraviada” y más tarde en el de “el tocador de señoras”. Al igual que éste, Loren y Giner, como uno solo, “tienen sus planes”.
Inicios de las tramas interesantes, sin buscar el impacto lo consiguen. Su atracción viene dada por la originalidad y lo bien escritos y contados que están. En la subasta inicial de “Conclusiones precipitadas” el protagonista Carlos del Río adquiere un trastero y se lleva ocho frascos con ocho orejas. La novela es una pequeña gran joya del surrealismo cómico criminal. El monumental enredo que Ángel consigue montar con una encomiable habilidad alrededor de las orejas y la guitarra de Al Pacino es excelente.
Tomás, la Viuda, Loren, del Río, Amanda y Giner van entrando y saliendo de un escenario cambiante de continuo, mientras algún otro por causas sobrevenidas e indeseadas se queda en él sin alternativas. Fuerza narrativa enfocada en mi opinión en un solo punto, conseguir divertir y entretener, pero cuidando la escritura en apariencia despreocupada, siempre ágil, desenfadada, inteligente y con verdadera chispa e ingenio.
La acción transcurre rápida. Las situaciones disparatadas se suceden una tras otra convirtiendo las obras en un magnífico divertimento. Imaginación desbordante. Buenas dosis de humor, siempre presente, diálogos acerados en ocasiones y una escritura acorde y adecuada al tono de comedia que el autor ha impreso a su obra en general.
“Por obra y gracia” última de la serie es una magnífica farsa sobre el sistema. Barrios nunca abandona el tono satírico y ácido que lleva hasta su extremo rozando el humor absurdo. Es un sainete alegórico del crimen, la política, la corrupción y el dinero, sumamente divertido.
Meseta Negra es una antología de la humorística del absurdo culto e inteligente, es entretenimiento del bueno, de los que hacen amar la lectura y retomar ese contacto que en algún momento tuvimos con los libros. Creo que hay escritores que hay que conocer, que hay que leer y Barrios es uno de ellos.
Desconozco otras obras del autor que me parece, recorren caminos diferentes. Esta opinión está referida exclusivamente a la tetralogía de la Meseta Negra.
