
“El último filón” es la duodécima novela de un escritor que ha ido a mucho más en muy poco tiempo.
La novela pertenece una vez más al género negro y en esta ocasión también Zarzo ha abandonado el sentido del humor presente en las primeras, para introducirse en un drama rural de fuerte carga dramática. Y de nuevo ésta es una buena novela, a la altura, o casi, de sus tres mejores obras, excelentes novelas, “La venganza es necesaria”, La Sangre naranja” y “Los días del padre” de marzo de este mismo año.
La narración se mueve en dos épocas 1946 y la actual, siendo como es lógico la primera, la base y punto de salida del relato. La aparición de una calavera en las profundidades de una mina, en la zona de Las Villuercas, próxima a la localidad de Logrosán, en Extremadura, da lugar a la búsqueda y posterior reapertura de un homicidio cometido hace pocos años en el pueblo.
No solo es la escritura de Zarzo lo que destaca en esta nueva obra sino la fuerte personalidad de la cabo de la Policía Judicial de la Guardia Civil, Raquel Yagüe. El personaje atrae, convence y llena un relato pleno de interés. Junto a ella Leo, criminólogo y profesor universitario en Madrid que acaba de llegar al pueblo y que se encuentra con la petición de ayuda de Raquel para que le acompañe en la investigación. Amigos en su juventud algo se remueve en ellos cuando vuelven a encontrarse.
Zarzo no tiene nada de convencional, demuestra conocimiento y calidad expositiva suficientes para conseguir un relato fiable, veraz e interesante que mantiene la intriga y el suspense hasta un final “in extremis”, que dejando finalizada la obra en su totalidad, plantea preguntas y abre un debate sobre la valoración de las causas que inducen a actuaciones cuestionables.
De qué trata “El último filón” de G. Zarzo Escribano.
Paul Cavendish, después de unos años en la localidad de Logrosán desapareció sin despedirse de nadie. El hombre era querido en el pueblo y nadie se explicó su marcha sin despedidas. La aparición de una calavera en la mina Costonaza hace pensar en su pertenencia a aquel. La cabo Raquel Yagüe y Leo comienzan a interesarse por los últimos días del desaparecido y ahí comienzan también los problemas. Alguien no quiere que esa investigación prospere.
El autor consigue un tono dramático muy alto y sabe mantenerlo ahí. Un par de impactos, duros, de los que duelen, ayudan a ello. Un nuevo asesinato deja al pueblo sumido en una tristeza profunda. Las cosas se transforman de manera brutal.
“El último filón es un drama rural impactante, con un argumento original e interesante y que tiene el acierto de la escritura del autor, no sólo la descriptiva con perfecta definición de ambiente y escenarios sino la expositiva en la que presentación de personajes, las relaciones entre todos ellos y la narración de los hechos que se van sucediendo es clara, sencilla y amena hasta llegar a conseguir un ambiente casi familiar.
La atracción de la novela proviene no sólo de la fuerza que tiene sobre todo en su segunda parte y la tensión que el escritor logra imprimir a la narración, sino de la sensación que el autor consigue que sintamos, la de estar allí; de sentir la misma pulsión que siente el pueblo, de percibir las vibraciones producidas por las sospechas, de estar en un entierro, donde el silencio ejerce una fuerza invisible y en el que nunca pensaríamos que pudiéramos encontrarnos. Esa cercanía conseguida, esa fiabilidad del relato es el potencial, enorme, de la novela de Zarzo Escribano.
EL ÚLTIMO FILÓN.
Autor: Zarzo Escribano.
Fecha de publicación: 31 mayo 2026.
Editorial: Publicaciones Independientes:
Género: Novela Negra.
Páginas: 280.
