
“El Pentimento de Prim” es una original novela en la que su autor Javier Gozález ficciona en parte sobre un hecho histórico, la muerte del general Juan Prim y Prats, hombre fuerte del Gobierno tras sufrir un atentado el treinta de diciembre de 1870 en la madrileña calle del Turco.
El entonces Presidente del Consejo Ministros, tras el exilio obligado y promovido por él, de la reina Isabel II, fue asesinado cuando unos asaltantes interceptaron su carruaje. Varios disparos terminaron con su vida tres días después. Prim había propiciado la llegada a España como Rey, de Amadeo I de Saboya que fue coronado como tal el dos de enero de 1871, tres días después del magnicidio. Teorías sobre su autoría, muchas. Definitiva, ninguna. Javier González plantea en una original puesta en escena una de ellas, aún así con la duda de su certeza, pero tan válida como cualquier otra, porque connotaciones para apoyarla, las hubo.
No es que Javier González haya investigado o se haya documentado sobre la época convulsa en la que entonces nuestro país estaba sumido sino que hay un conocimiento exhaustivo, profundo y real de la historia, que se nota a lo largo de toda la narración. El final del siglo XIX en España fue especialmente conflictivo y turbulento.
El asesinato del general tuvo consecuencias y produjo una enorme repercusión, fue el mayor obstáculo para la Regencia de Amadeo I de Saboya que abdicó como Rey de España dos años después, en febrero de 1871, cansado de la hostilidad abierta y los continuos enfrentamientos que le imposibilitaron reinar. Al abandonar la nación exclamó “Los españoles son ingobernables”. Puede decirse que fue el atentado quien produjo la llegada, tras el abandono de Amadeo, de la primera República, tan desastre como el periodo anterior.
Narración seria, fuerte y compacta a pesar de lo ficcionado en torno a un cuadro, eje central sobre el que pivota la novela de González.
De qué trata “El Pentimento de Prim” de Javier González.
Al Real Museo de Pinturas y Esculturas, actual Prado, donde el restaurador Javier Sáenz De la Torre tiene su despacho y su estudio llega un misterioso encargo. La restauración de un cuadro. Quien lo deja exige unas condiciones imposibles. Limpieza, consolidación y barnizado sin retirar capas. Condiciones utópicas e inviables que prácticamente prohíben tocarlo.
No se puede conservar un cuadro sin reparar capas ni investigar repintes o pentimentos. Horas después, el conservador, su mentor y su sobrina de dieciséis años son veladamente amenazados. Se puede matar con impunidad. Y Julián duda. La primera inmersión en la rehabilitación deja al descubierto una serie de líneas que poco a poco van delimitando un plano y éste, una causa. Alguien ha documentado en la pintura el atentado días antes de que ocurriese. La restauración se convierte en una cuestión de supervivencia. Esa documentación apunta a La Casa de Orleans, pero también podría buscar la intención contraria, culparla.
Todo un entramado montado por alguien que maneja los hilos de ese tinglado, pero que no ha evaluado las consecuencias ni se ha percatado de que esos hilos se pueden romper con facilidad. Las conspiraciones se desatan. Sobrevivir para los implicados hasta el día siguiente se convierte en un privilegio. En el cuadro, el retrato de un hombre de la colección de un particular, se ha materializado prácticamente el atentado de la calle del Turco.
Javier González efectúa un dibujo perfecto de la España de finales del siglo XIX. Intrigas y crímenes justificados por sus fines justos. Avaricia y cinismo de la mano de hipócritas hambrientos de poder que se erigen en salvadores de la Patria. Numerosos nombres se van incorporando a una trama que además de interesante es muy entretenida. Un extraño cuarteto Julián, Elena, Valerio y Ezequiel se unen en la búsqueda de respuestas. Pero hay desconfianza entre ellos, sus intereses en conocer la verdad no son los mismos.
Las dudas surgen. Ezequiel es un desconocido y Valerio estaba hasta hace poco al servicio de quien buscaba la ocultación. El desamparo, la desconfianza y el miedo hacen el resto, ante un enemigo que dispone de los medios, la oportunidad y el poder, pero sin cara ni ideología conocida. Esa relación entre los cuatro está tratada con una ingeniosa y soberbia habilidad. ¿Importa la verdad hasta el hecho de perder la vida, cuando el enemigo es tan peligroso y los hechos ya han sucedido? Para los cuatro la respuesta es sí.
Un hecho histórico documentado y de evidente interés, una trama ágil, con un excelente planteamiento y con muchas variables, bien llevada, de manera fácil y muy bien escrita hacen de “El Pentimento de Prim” una novela en mi opinión excelente.
EL PENTIMENTO DE PRIM.
Autor: Javier González.
Fecha de publicación: 9 febrero 2026.
Género: Histórico. Ficción.
Editorial: Atreyu Servicios Digitales.
Paginas: 667.
