Astillas | César Pérez Gellida

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“Astillas en la piel”, última obra del escritor vallisoletano César Pérez Gellida, nos llega apenas diez meses después de la que para mí fue la mejor de este ya archiconocido escritor, “La suerte del enano” y que, en mi opinión, hoy sigue siéndolo.

Pero “Astillas en la piel” tiene un alcance singular y más importante: despertar en la conciencia de los lectores la responsabilidad en la educación infantil, habida cuenta que es en esa época donde se fragua el carácter de las personas, donde uno se hace y comienza su desarrollo intelectual personal y psíquico. Es claro que en la madurez respondemos con mayor o menor afecto según el recibido en la infancia e igualmente, en situaciones que nos pueden llevar al límite, con mayor o menor violencia dependiendo del que recibimos en su día.

La falta de cariño puede generar inseguridades e impedir crecer con la madurez adecuada a la edad. Pérez Gellida mete el dedo en la herida y aprieta, de una manera muy sutil y con elegancia, hasta el fondo. El procedimiento escueto que utiliza es el de narrar unos hechos y dejarlos ahí. No podría haber elegido un título más sugerente ni más apropiado para describir la situación de indefensión creada por la violencia, más que física, sexual o psicológica. Ésta última es la más cruel porque perdura en el tiempo y además deja una impronta marcada, la del sentimiento de culpabilidad.

En ocasiones las heridas curan, pero en otras son tan graves que dejan taras. La mente se va astillando y se produce una colisión entre la persona que eres y aquella en la que te estás y están convirtiendo. Tu realidad se altera y te vuelves impredecible.

Argumento de astillas en la piel

Porque “Astillas en la piel”, y vaya por delante que es una buena novela que se lee con facilidad y entretiene, es una narración de tipo psicológico que termina en un “noir” negro negrísimo. Narrada en primera persona indistintamente por los dos protagonistas principales y prácticamente únicos, el autor nos sitúa en dos espacios temporales.

El primero nos remite a 1993, donde en el colegio internado de Santo Tomás de Bari estudian, con trece años, Mateo y Álvaro. Su compañero de clase, Diego Gallardo, alias “El Joker”, la ha tomado con Mateo, al cual le hace la vida imposible, pero hay otra clase de abuso, en este caso por parte de Don Teófilo, a la postre profesor de historia y literatura y también en la persona de Mateo, al cual su amigo Álvaro intenta ayudar con sus ingeniosas ideas y mejor intención, pero desafortunadamente con escaso acierto, lo que en más de una ocasión hace que las cosas empeoren y la situación de Mateo con ellas.

En el primer tercio de la novela, Gellida alterna lo acontecido en 1993 con la actualidad, pero hace especial hincapié en las aventuras y desventuras de ambos amigos que narra de una manera graciosa y amena. Humor gellidiano negro y ácido al que nos tiene acostumbrados, para pasar de ahí a una segunda parte, completamente diferente.

Finales de noviembre de 2019. Localidad vallisoletana de Urueña. Después de una misteriosa llamada de Mateo a Álvaro para que acuda a ese pueblo, los dos amigos se encuentran después de veintiséis años en los que solo se han visto en una ocasión, la boda de un amigo. Mateo tiene un plan ¡y qué plan!. Como es de esperar nada sale según lo previsto. Gellida tiene la capacidad de sorprender. Es capaz de cambiar del todo un escenario y no sólo mantenernos expectantes sino desorientados, sin comprender que es lo que ocurre y nos impulse a seguir leyendo.

Excelentes los dos últimos tercios del libro, a los que pone remate con un final a sangre y fuego. Corta aparición de la ya conocida inspectora, Sara Robles, y magnífica descripción del invierno crudo, triste y frio de la localidad vallisoletana.


Reseña de Astillas en la Piel
Ficha técnica
Título. Astillas en la piel.
Autor: César Pérez Gellida.
Fecha publicación: 9 septiembre 2021.
Editorial: Suma.
Género: Novela negra


Astillas | César Pérez Gellida
8
Valoración Final
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