Hacks | Quinta temporada

Hacks temporada 5

Crítica de Hacks temporada 5: un final emotivo, divertido y fiel a sus personajes.

Después de cinco temporadas, Hacks se despide sin hacer ruido innecesario, sin giros poco creíbles y sin traicionar aquello que la convirtió en una de las mejores comedias de los últimos años. La temporada 5 no intenta reinventar la serie ni sorprender al espectador con cambios drásticos. Su objetivo es mucho más complicado: cerrar la historia de Deborah Vance y Ava Daniels de una forma coherente, sinceray satisfactoria. Y, en mi opinión, lo consigue.

En una época en la que muchas series parecen incapaces de encontrar un buen final, Hacks apuesta por algo tan sencillo como efectivo: confiar en sus personajes y en todo el camino recorrido junto a ellos.

La temporada 5 de Hacks demuestra por qué todos los Emmy que ha ganado han sido completamente merecidos.

Desde sus primeros episodios, Hacks encontró el equilibrio perfecto entre la comedia y el drama. Sus diálogos afilados, su retrato de la industria del entretenimiento y la química entre Deborah y Ava la convirtieron en una serie especial.
La quinta temporada mantiene intactas esas virtudes. Sigue siendo divertida, sigue teniendo situaciones absurdas y sigue regalando algunos de los mejores intercambios de diálogos de la televisión reciente. Sin embargo, donde realmente destaca es en el aspecto emocional.

La serie entiende que los espectadores ya no están aquí únicamente por los chistes. Estamos aquí por Deborah y por Ava. Por la relación que han construido a lo largo de cinco temporadas. Y esa relación es precisamente el corazón de este último capítulo de sus vidas.

El gran acierto: Deborah y Ava por fin dejan atrás el conflicto constante.

Si hay algo que me ha gustado especialmente de esta temporada es que, por fin, la serie deja de depender de las discusiones entre Deborah y Ava para generar tensión dramática.
Durante años hemos visto cómo ambas protagonistas se acercaban y se alejaban constantemente (como en la temporada 4). Era parte de la dinámica de la serie y funcionó muy bien durante mucho tiempo. Sin embargo, llegados a este punto, volver a repetir el mismo esquema habría resultado artificial.

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Por eso agradecí que la temporada apostara por algo diferente.
Cuando surge algún desacuerdo entre ellas, son capaces de hablarlo. Se escuchan. Intentan comprenderse. Actúan como dos personas que han compartido una experiencia transformadora y que han aprendido la una de la otra. Como en el tema de hacer chistes y monólogos con inteligencia artificial.

Llevaba tiempo queriendo ver una temporada en la que Deborah y Ava simplemente se llevaran bien. No porque el conflicto sea malo, sino porque después de todo lo vivido juntas, era lógico que su relación evolucionara hacia algo más maduro.
La temporada 5 entiende perfectamente esto y convierte esa evolución en una de sus mayores fortalezas.

Una Deborah más humana y menos egoísta

Otro de los aspectos más interesantes de esta última temporada es la transformación definitiva de Deborah Vance.
La Deborah de las primeras temporadas era brillante, divertida y extremadamente talentosa, pero también egoísta, orgullosa y profundamente incapaz de reconocer el mérito de los demás.
Aquí vemos una versión distinta.

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Sigue siendo Deborah. Sigue teniendo ese carácter imposible y esa capacidad para decir exactamente lo que piensa. Pero también es una persona más abierta emocionalmente, más generosa y más consciente del impacto que tiene en quienes la rodean.

Resulta especialmente satisfactorio verla dar crédito a otras personas cuando lo merecen, sobre todo al final, cuando inaugura The Diva, o cuando le ofrece trabajo a Marty (Marty, qué gran secundario). Es un detalle aparentemente pequeño, pero que demuestra hasta qué punto ha cambiado.
La serie nunca convierte esta evolución en algo forzado. Al contrario. Se siente como una consecuencia natural de todo lo que ha vivido durante estos años.

Cómo Ava termina cambiando la vida de Deborah

Si tuviera que resumir toda la serie en una sola idea sería esta: Ava cambia la vida de Deborah.
Y creo que la temporada final deja esto completamente claro. Durante años hemos visto cómo Ava empujaba a Deborah a enfrentarse a sus emociones, a cuestionarse algunas de sus decisiones y a abrirse a las personas que la rodeaban. Por eso el desenlace funciona tan bien.

Cuando Deborah toma la decisión de marcharse a Suiza para poner fin a su vida, la reacción de Ava es devastadora. Llora, se enfada, intenta hacerla cambiar de opinión y le deja claro que todavía la necesita.
Lo importante no es únicamente esa conversación. Lo importante es que Deborah escucha.
La Deborah de otras épocas probablemente habría seguido adelante con su decisión sin importar las consecuencias. La Deborah que conocemos ahora es diferente. Y esa diferencia tiene nombre: Ava Daniels.

Por eso considero que el final no trata únicamente sobre una amistad. Trata sobre la huella que una persona puede dejar en otra cuando aparece en el momento adecuado de su vida.

Los mejores episodios de la temporada 5 de Hacks

Montecito: una comedia perfecta disfrazada de episodio absurdo.

Si tuviera que elegir un único episodio de toda la temporada, me quedaría con el séptimo.
La premisa es completamente absurda. Deborah necesita un vestido para un evento importante debido a una recomendación de su amiga pitonisa y eso termina provocando que ella y Ava tengan que hacerse pasar por pareja.
Sobre el papel parece una idea ridícula, pero en pantalla es brillante.

El episodio aprovecha al máximo la química entre ambas protagonistas y demuestra por qué siguen siendo una de las mejores parejas televisivas de los últimos años.
Hay humor, situaciones incómodas, momentos entrañables y una energía contagiosa que hace que el capítulo funcione de principio a fin. Sinceramente, este episodio podría sostener por sí solo buena parte de la temporada.

El concurso de DJ y uno de los momentos más emotivos de la serie.

El episodio centrado en DJ también merece una mención especial.
Después de años de conflictos, reproches y desencuentros entre madre e hija, resulta emocionante verlas compartir una experiencia positiva.

La serie no intenta borrar los problemas del pasado. Lo que hace es mostrar que ambas están intentando avanzar.
Es uno de esos capítulos que no necesita grandes revelaciones para emocionar. Basta con observar cómo dos personajes intentan reconstruir una relación que durante mucho tiempo parecía rota.

Jimmy, Kayla y Randi siguen siendo el complemento perfecto

Aunque Deborah y Ava monopolizan gran parte de la atención, sería injusto no destacar el trabajo de los personajes secundarios.
Jimmy y Kayla siguen formando una de las parejas cómicas más eficaces de la serie.
Su dinámica continúa funcionando gracias al contraste constante entre ambos personajes, pero esta temporada también les permite mostrar un lado más sensible y humano.

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Lo mismo ocurre con Randi, cuya presencia aporta momentos muy divertidos sin sentirse nunca como un simple alivio cómico.
La serie entiende perfectamente que el humor funciona mejor cuando los personajes importan de verdad, y por eso todos ellos tienen espacio para crecer.

Final explicado: qué significa realmente la decisión de Deborah

El viaje final a París representa el punto culminante de toda la relación entre Deborah y Ava.
Por primera vez ambas se muestran completamente vulnerables.
Hablan de sus miedos. Hablan de sus sentimientos. Hablan de todo aquello que durante años habían evitado verbalizar.
Es una conversación que no habría sido posible en ninguna temporada anterior.

Es Ava necesitando a Deb y es Deb comprendiendo y aceptando que Ava ha cambiado su vida.El desenlace final, con ambas caminando juntas por Las Vegas mientras ríen, transmite una sensación de paz muy poco habitual en televisión. Es el final perfecto, lo que llevábamos tiempo esperando, a las dos llevándose bien. No es un final grandilocuente. No es espectacular. Es simplemente humano.

¿Está la temporada 5 al nivel del resto de la serie?

Sí. Absolutamente. No creo que la temporada 5 suponga un salto de calidad respecto a las anteriores, pero tampoco baja el listón en ningún momento. Mantiene el nivel de escritura. Mantiene el equilibrio entre drama y comedia. Mantiene la esencia de los personajes.
Y, sobre todo, ofrece un final que se siente merecido.

Conclusión: un final bonito, creíble y profundamente humano

La quinta temporada de Hacks no busca reinventar la serie. Busca despedirse de ella de la mejor manera posible. Es una temporada divertida, emotiva y tremendamente satisfactoria para quienes hemos seguido la evolución de Deborah y Ava desde el principio.
Más allá de los chistes y las situaciones cómicas, Hacks siempre ha sido una historia sobre cómo las personas pueden cambiar gracias a quienes aparecen en sus vidas.

Es el broche de oro esperado por todos los fans de la serie, el ver como por fin fin Deborah reconoce a Ava todo el crédito que merece en lo profesional, pero, sobre todo en lo personal, admitiendo tácitamente que la necesita como a una amiga de verdad, de igual a igual.
La temporada final lleva esa idea hasta sus últimas consecuencias y nos deja un cierre tan bonito como creíble.
Pocas series consiguen despedirse en lo más alto. Hacks es una de ellas.

Hacks | Quinta temporada
7.5
Valoración Final

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