The Strokes | The New Abnormal

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“The New Abnormal” es el sexto álbum de los norteamericanos The Strokes. 9 nuevos temas llenos de pop, sintetizadores y, de nuevo, brillantes melodías.

7 años hemos tenido que esperar para volver a escuchar a uno de los grupos que tanto sorprendió en 2001 con uno de los mejores discos del año, “Is this it?” Uno de esos discos que se escuchaban del tirón, de arriba abajo y de abajo arriba, sin saltarse un solo tema. Joyas como la canción que daba nombre al trabajo, “Hard to explain”, “The modern age” o el imprescindible “last nite” catapultaron a la banda a encabezar los carteles de los festivales más importantes de todo el mundo (y eso que, si no recuerdo mal, el disco no duraba más de 35 minutos).

A “Is this it?” le siguió un más que notable “Room on fire”. Un disco con los mismos ingredientes, quizás más personal, y con otros tantos temazos de la talla de “What ever happened”, “reptilia” o “The end has no end”. Estaban en lo más alto, sin duda.

Sin embargo desde “First Impressions of Earth” el tren empezó a perder velocidad. Cambios de productores y temas que no llegaban al nivel de los de sus predecesores llevaron a la banda a tomarse un respiro y comenzar sus proyectos paralelos. Todo esto convergió en la edición de dos álbumes más: “Angles” y “Comedown machine” que pasaron más bien sin pena ni gloria, con unas criticas aceptables, pero nada destacables.

Finalmente, la víspera de año nuevo , durante un concierto en el Barclays Center de Nueva York, Julian Casablancas anunciaba oficialmente que tenían un nuevo disco.

The Strokes

Pop vestido de psicodelia y sintetizadores

“The New Abnormal” es un álbum que bebe un poco de todos los discos que la banda ha ido sacando a lo largo de toda su trayectoria. Tiene guitarras con ese toque de poca producción que tenían en “Is This It?, con sus respectivas distorsiones y canales limpios tan cortantes. Tiene melodías pop remarcables; de esas que tanto le gustan a Casablancas.

Sí, esas que a veces parece que está improvisando, metiendo gritos y falsetes sin quitarle ni un ápice de belleza. Tiene sintetizadores, muchos, quizás demasiados, pero los que conocen y siguen el proyecto en paralelo de Casablancas (The Voidz) no se extrañarán en absoluto de estos teclados. Para muchos sobran, otros han sabido encajarlos mejor. Lo cierto es que es algo que la banda ha ido introduciendo en sus discos y que, si sabes apreciarlo, te va a acabar gustando.

At The Door

El mejor ejemplo de esto lo tenemos en “At the door”. ¿Qué se puede decir de este temazo? Es una obra de arte mayúscula, que escuchada mientras se ve el vídeo se disfruta muchísimo más. Quizás sea la mejor canción de “The New Abnormal” (con permiso de Ode to the Mets)

El tema no es fácil de escuchar de primeras. Puede que se deba a la falta de guitarras y bajo en sus compases iniciales. Puede que ese teclado tan machacante sea el culpable, sin embargo parece todo un truco de la banda. Me explico: La voz de Casablancas acompaña cada acorde de las teclas con una melodía eficiente, se introduce en el puente con calma; un nuevo teclado de fondo se suma a la ecuación.

Run at the door
Anyone home?
Have I lost it all?

Se presiente algo bueno, algo muy bueno que llega con el estribillo, con el que llegan también las guitarras y el bajo. Casablancas lo borda tanto la melodía como la letra:

Struck me like a chord
I’m an ugly boy
Holdin’ out the night
Lonely after light
You begged me not to go
Sinkin’ like a stone
Use me like an oar
And get yourself to shore

Pero es que la cosa no acaba ahí. Tras acabar el segundo estribillo. La banda ejecuta una nueva parte. Esta de aquí:

Hard to fight what I can’t see
Not tryna build no dynasty
I can’t see beyond this wall
But we lost this game
So many times before

Tras este giro, los norteamericanos meten unos teclados sensacionales (minuto 3:21). El tema no deja de crecer. Melancolía por los ´70 creciendo. Casablancas canta entonces, como decía antes, con esa fingida improvisación a base de falsetes. Teclado, sintes, voces corales y reverb. El tema casi ha acabado, solo queda lugar para estas últimas estrofas: “Lying on the cold floor / I’ll be waiting from the other side /Waiting for the tide to rise”. Letra que relaciona “At the Door” con su otro tema de 2006 “On the other side” en el que Casablancas cantaba: ” Nobody’s waiting for me on the other side” Brillantes.

“The New Abnormal” tiene más temas que contienen esta mezcla de sintetizadores y pop, como el divertido “Brooklyn Bridge to Chorus” o el descafeinado y excesivamente largo, como su nombre reza “Eternal Summer”. “Brooklyn to Chorus” empieza con unos teclados rápidos y agudos. Letra desenfadada y estribillo pop pegadizo que encuentra sus mejores momentos cuando Casablancas toma las riendas del tema con partes como la de: We’re dancing on a moonbeam / On and on and on and on and on

I want new friends, but they don’t want me
They’re making plans while I watch TV
Thought it was them, but maybe it’s me
I want new friends, but they don’t want me

Los Strokes de siempre

Sin embago los que busquen una experiencia más cercana a los primeros discos de la banda no se van a ir con las manos vacías. Hay canciones buenas con las que disfrutar del regreso de los norteamericanos. Sin ir más lejos la que abre “The New Abnormal”.

“The adults are talking” es un gran tema que hace presagiar que estamos ante un gran disco. Un buen estribillo de esos marca The Strokes donde la melodía y guitarra reproducen exactamente la melodía de la voz. Gran acierto que no acaba ahí, ya que, en el segundo estribillo, finaliza Casablancas con unos falsetes que no hacen más que mejorar el tema.

Lo mismo ocurre con “Selfless”. Otro gran acierto. Una gran balada pop en la que las melodías vocales van cambiando, con falsetes y altos registros. Personalmente, es de lo que más me ha gustado de este disco, el volver a encontrar esa “magia” de Casablancas. Un tema que da para muchas escuchas y que mejora con cada una de ellas.

Otro corte para los amantes de los primeros Strokes es el single “Bad Decisions”. Todo a base de guitarras. Otra canción que va ganando con cada escucha, cuando vas viendo como las melodías vocales se van transformando una y otra vez así como los cambios de ritmo de batería. Buenos detalles.

Julian-Casablancas-cantante-strokes-the-voidz
Julian Casablancas

“The new Abnormal” contiene también momentos bastante interesantes con canciones que, aunque no tengan el nivel de las mejores, tienen “algo” que te hace querer escucharlas una vez más. Es el caso de “Why are Sunday´s so Depressing”, una canción lenta con un sólido estribillo o “Not the same anymore”, una balada donde las guitarras son las encargadas de aportar la belleza y nostalgia.

Ode to the Mets

El corte con el que finaliza “The New Abnormal” también utiliza el mismo recurso que “At the Door”. Ode to the Mets empieza con una base electrónica que pronto va apagándose para dejar paso a las notas de una lenta guitarra. Se suman bajo y teclado reproduciendo prácticamente la linea vocal de Casablancas.

Esta canción tiene también un destello, uno de esos pequeños añadidos que suele “improvisar” Casablancas y que siempre nos saca una sonrisa, ya que sirve para para darle una mayor frescura al tema, o hacerlo sonar más cercano al oyente. Justo antes de que entre la batería, se escucha, alto y claro, al propio cantante pedirle a Fab (Fabrizio), el batería, que empiece a tocar. Maldito Julian Casablancas, nos encantas.

Parece ser que va a ser un tema tranquilo, de esos con los que acabar un disco de forma pausada y relajada, que dejen buen sabor de boca, que hagan que lo que has escuchado no haya estado mal y quieras volver a escucharlo. Pero cuando ya estás pensando en apagar e irte a la cama, llega la parte final, con una melodía himno, de esas a las que solo unos pocos elegidos pueden acceder.

Sí, The Strokes siempre han tenido esa característica: canciones que esconden partes extraordinarias, canciones dentro de canciones. Casablancas, ese adolescente que nos contaba sus desdichas en el aquel “Is This It?” en 2001, se saca de la manga una de las mejores partes de este disco. Melodía y letra hipnótica, primero con voz grave, después una octava más alto. Bravo Julian, confiábamos en ti.

Gone now are the old times
Forgotten, time to hold on the railing
The Rubik’s Cube isn’t solving for us
Old friends, long forgotten
The old ways at the bottom of
The ocean now has swallowed
The only thing that’s left is us
So pardon the silence that you’re hearing
It’s turnin’ into a deafening, painful, shameful roar

Así, con esta preciosa, reveladora y persistente tristeza cierra “The New Abnormal”, uno de los mejores discos de The Strokes. A ver si podemos disfrutarlos en directo pronto…

The Strokes | The New Abnormal
PUNTUACIÓN:
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7 comentarios en “The Strokes | The New Abnormal”

  1. Me encanta esta crítica. No sé cómo lo haces pero has descrito muy bien lo que siento al escuchar este disco, que ya podemos decir es uno de los mejores de The Strokes.

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    • Muchas gracias Francisco Javier por pasarte y comentar. Sí, lo cierto es que es un disco que me sorprendió gratamente ya que venían de unos discos más flojillos. Leí recientemente que Casablancas ponía este disco en el puesto 4 de sus discos de Strokes. Creo que no le falta razón.
      Un saludo!

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  2. Yo lo pondría en en el segundo lugar, tiene algo este disco que simplemente cada que lo escucho no puede dejar de escucharlo hasta el final me encanta, hay pocos discos que disfruto de principio a fin, uno de ellos es el Parachutes de COLDPLAY y el primero de THE STROKES, pero todas las melodías de este nuevo álbum tienen algo especial y concuerdo contigo el cierre del álbum no podría ser mejor con esa fantastica canción al final es muy buena.

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    • Hola Juan, gracias por comentar. La verdad es que este disco me ha gustado mucho. No esperaba que volvieran a este nivel. Te doy toda la razón, parachutes es un discazo… Fue una época dorada del pop en general. Is this it? También me encantó, corto, pero una joya, como el primero y segundo de Muse o el without I’m nothing de Placebo.
      Un saludo!

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  3. Muy de acuerdo con la crítica, aunque a mí “Eternal Summer” sí que me parece de las mejores del disco. Yo tampoco esperaba ya mucho de The Strokes y me ha sorprendido gratamente. De momento, el mejor disco del año, para mí. Un saludo.

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    • Hola Andrés,
      totalmente de acuerdo. Yo también era bastante exceptico y me han sorprendido enormemente. Ya el disco me parecía bueno, pero cuando llegué a la parte final de Ode to the Mets, pfff… fue un subidón total. Así da gusto. Larga vida a los Strokes!

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